La arenga es un discurso especial que se realiza ante equipos de personas, momentos antes de llevar a cabo una acción. Las palabras que se emplean son especialmente motivadoras y dirigidas a llamar a la acción. A lo largo de la historia, muchas arengas son recordadas por su elocuencia y su uso en momentos decisivos.
La batalla de Ayacucho no es la excepción a esta tradición y en ella hay muchos aspectos que podemos resaltar. Uno de ellos es que las palabas que se han registrado, reflejan el conocimiento del general venezolano sobre las unidades peruanas y su derrotero en la guerra de la independencia.
Un relato de un integrante de la Legión Peruana de la Guardia, el teniente Juan
Antonio Pezet (quien luego fue presidente del Perú), afirma que el general Sucre se acercó a la división de La Mar, pronunciando las siguientes proclamas:
"¡Batallón número 2!
Me acompañasteis en
Quito, vencisteis ·en Pichincha y disteis la libertad é1 Colombia. Hoy me
acompañáis en Ayacucho; también venceréis y dareis libertad al Perú, asegurando
para siempre la independencia de la América!".
A su vez, el Mariscal La Mar se dirigió al bravo Libertador: "Señor general, en este campo que
yo he escogido triunfaremos antes de la una de la tarde; y aquí tomaremos una
copa por las glorias que tendremos".
Estas afirmaciones, dan a entender que el general venezolano tenía muy en cuenta el comando que sobre los peruanos ejerció en la batalla de Pichincha, en 1822. Por otra parte, el apoyo del Mariscal La Mar quien afrma haber escogido el campo de batalla, puede ser también indicativo del múltiple apoyo de los experimentados oficiales, que como en el caso de La Mar, conocían la forma de pelear de los españoles ya que habían formado parte de sus filas.
Quizá el relato más anecdótico se produjo hacia la Legión Peruana de la guardia, quien para ese entonces había perdido buena parte de sus iniciales efectivos en las campañas a Puertos Intermedios y ahora se presentaba con un nuevo personal, reclutado en los primeros meses de 1824.
"Legión peruana, si fuisteis desgraciada en Torata y Moquegua, salisteis con gloria y probasteis al enemigo vuestro valor y disciplina; hoy triunfareis y habreis dado libertad a vuestra patria y la América".
Fue así con estas palabras que se reconoció el derrotero de las unidades peruanas en la guerra de la independencia y conviene recordar para resaltar su activa participación en la contienda:
"¡Soldados! ¡De
los esfuerzos de hoy pende la suerte de la América del Sur!".
"¡Otro día de
gloria va a coronar vuestra admirable constancia!".
Así se inició la batalla de Ayacucho.