Los dragones de la Unión fue un regimiento de caballería creado ad hoc para formar parte de la expedición del general Pablo Morillo a América. Su personal fue conformado por veteranos del Depósito del Arma que por ese entonces habían participado de las guerras napoleónicas. La expedición de Morillo zarpó de Cádiz el 15 de enero de 1815, llegando a la Isla Margarita (actual Venezuela) desde donde se dispuso la división de la expedición, enviando los cuatro escuadrones del regimiento hacia el Perú. En 1816 llegaron al Perú junto a los húsares de Fernando VII, entre otras unidades de infantería (batallones Extremadura y Gerona) y artillería ligera. A poco tiempo de su arribo, estas unidades protagonizaron un motín relacionado a la falta de pagas. Tiempo después, esta vez en Pisco, los dragones realizaron otro motín que tuvo que ser aplacado por el virrey Pezuela. A principios de 1817, el general La Serna inició una campaña contra Tucumán, llevándose consigo a las unidades españolas recién llegadas incluyendo a los Dragones de la Unión y Húsares de Fernando VII. Los resultados de las primeras acciones favorecieron a los realistas, debido a que estaban entrenados para combate en formación de línea, muy superior a las fuerzas independentistas. En 1818 esta unidad se afianzó en Arequipa. Aquel año recibió en sus filas al futuro mariscal peruano Ramón Castilla que por ese entonces se formaba como jinete en el ejército español. Para 1820 los Dragones de la Unión pasaron a la capital del virreinato, reforzando al llamado “Ejército de Lima” organizado por el virrey Pezuela para hacer frente al posible desembarco del Libertador don José de San Martín.
En 1822, esta unidad quedó al mando del general Canterac con cercanías al centro del país, en Huancayo. Hacia el nueve de noviembre de 1823, los escuadrones 1ro y 2do de los Dragones de La Unión, se dirigieron a Torata a socorrer al brigadier Gerónimo Valdés que enfrentaba la Primera Expedición a los Puertos Intermedios, al mando del general Rudecindo Alvarado. De esta manera arribaron el 20 de enero a las alturas de Moquegua, junto a los batallones de Burgos y Cantabria, alcanzando las alturas y finalizando así la reunión de fuerzas que tanto esperaba Valdés. Posteriormente, en la batalla de Junín, los Dragones de la Unión fueron la fuerza principal de la caballería española, formando a los flancos de la línea para el ataque. En este encuentro fueron los que se midieron directamente con los escuadrones de Húsares del Perú. Durante la batalla de Ayacucho, los dragones de la Unión conformaron la división de caballería de Agustín Ferraz.

Algunas acciones de armas de los Dragones de la Unión en el Perú
- Combate de Huayllay 12/07/1822 Victoria
- Batalla de Moquegua 21/01/1823 victoria
- Batalla de Copacabana 12/07/1824 victoria
- Batalla de Junín 06/08/1824 derrota
- Batalla de Ayacucho 09/12/1824 derrota
